lunes, 17 de agosto de 2009

juegos y el secreto detrás

Me doy cuenta de que en verdad no es poca la gente que conocí en este tiempo. Bueno, no sé si la palabra "conocer" resulta la más adecuada... Digamos mejor "encontré". Sí, queda mejor así, sobre todo porque así como fueron muchos los encuentros, las personas con las que hasta el día de hoy sigo hablando, son pocas. Personas que hoy consideraría amigas son nulas de hecho.

MP fue uno de los primeros que conocí. Yo cursaba el CBC, y el aún estaba en el secundario. Como yo recién salía de mi cascarón (no podría decir clóset), lo consideraba a él como alguien mucho más comprometido con su sexualidad. Años después me vendría a enterar de que él también recién salía en esa época.

A MP lo conocí por gaydar también. Veníamos hablando bastante por msn y también por mail, me acuerdo. Y como siempre, me ponía muy ansioso con sólo pensar en un posible encuentro real. Mucho no me acuerdo de lo que hablábamos, pero sí me acuerdo de esa ansiedad. Y es que si no me equivoco, él fue la segunda persona con la que yo me encontraba. La segunda o la tercera.

Decidimos ir al Planetario, ya que ninguno de los dos lo conocía por dentro. Caminamos un montón y charlamos también un montón. Me contó sobre sus dudas sobre qué hacer después del secundario, aún no sabía qué iba a estudiar.

MP era tímido, lo cual es mucho decir considerando que yo en esa época me caracterizaba por silencios nerviosos. Hablaba pero sólo si le hacía preguntas o si sacaba un tema yo. MP era alto. Eso también. Siempre me pareció tan alto él. Y sobre todo, MP me era muy atractivo. Era del tipo de esos compañeros que uno tenía en el colegio, que se desarrollaban antes que todos. Alto, de contextura ya robusta, con barba y vello en el pecho. Y así y todo, tímido, no callado, pero sí tímido.

Aquella tarde sólo caminamos y hablamos, un montón hablamos. Pero nada más. Y no sé bien por qué, pero después de ese día, las cosas se fueron diluyendo. Son cosas que hasta el día de hoy no las tengo tan claras. Sé que hoy elegí otro camino para mi vida, pero en ese entonces no era aún así, y sin embargo nos fuimos diluyendo.

Después de esa vez, seguimos hablando pero con mucha menos ansiedad, hasta que sin darme cuenta, sólo hablábamos muy esporádicamente y nos veíamos aún menos. Será eso el "no tener química"? No lo sé. Bueno, en realidad sé que de su parte nunca la hubo, al menos no en términos sexuales/amorosos. (Digresión: da para pensar bastante el hecho de unir casi como sinónimos lo sexual y lo amoroso). Eso siempre lo supe. Y lo confirmé con plena certeza una vez cuando le pregunté explícitamente si no quería tener sexo conmigo, porque venía muy, pero muy caliente y ya andaba rasgándome la piel. "Nunca mezclo las cosas con amigos", me dijo él. Ya para ese entonces él era alguien totalmente afuera, con cierto recorrido de calle, y esa tan precisa frase marcaba la clara diferencia entre todo lo que él hizo después de aquella primera vez que nos habíamos visto, y todo lo que yo me privé de hacer (en realidad, sentí más bien que era mala racha en el amor).

Con MP no había confianza para haberle hecho esa propuesta. Eso yo lo sabía, pero estaba tan desesperado yo. Y MP siempre siempre me atrajo tanto. Y él nunca lo supo.

Una vez me invitó a su casa, porque se juntaba con varios amigos gays. Esa noche, luego de varias copas encima, decidimos hacer juegos con prendas. Y entre otras tantas muchas cosas (como que alguien bebiera vino de mi ombligo y panza), a mí me tocó besarlo a MP. Fue un beso tan suave, lo recuerdo. Yo cerré mis ojos (como siempre hago cuando beso) y sentí sus labios, y después su lengua. No estuvimos mucho tiempo, y la gente empezó a gritar "bueno, bueno, no pareciera ser una prenda", y la cortamos repentinamente. Para MP fue una prenda más. Para mí, fue finalmente poder besarlo. Pero él nunca lo supo.

Esa noche, fue una locura. Era la primera vez que yo me juntaba así con un grupo de amigos gays. Era la primera vez que hacía juegos con prendas tan sexuales. Era la primera vez que bebía mucho y sin embargo quería recordar con detalle fotográfico lo sucedido.

Hay locuras de las cuales uno está orgulloso y le gusta contar. No necesariamente con tintes de alarde adolescente. Simplemente uno se aferra de algunos momentos para convencerse de que uno vivió los años que ya pasaron. Y algunos de esos momentos que uno elige, los elige por "locos". Bueno, esa noche es una de esas noches. Noche de mucho alcohol y juegos sexuales.

Pero sin embargo, por las decisiones que hace un tiempo tomé, hoy no tengo a quien decirle "a que no sabés qué hice una noche?".

Aunque en realidad, lo más importante me lo guardo para mí. Aunque a veces me olvide, y aunque a MP no le importe y seguramente no lo recuerde, yo lo besé. Yo besé a MP.

1 comentario:

  1. ¡Ay, me encantó! No sé que decir. Te dejo el comentario en esta entrada porque fue la primera que leí, y la que me terminó de convencer para dejarlo. Pero me tenté con la segunda (es decir, la primera de todas), y me olvidé de la primera. Dios, ya estoy cansado y nervioso, no debería teclear nada más. Te mando un beso grande. Me gustaría seguir leyéndote.

    ResponderEliminar